Practucar la Introspección

Mientras Avanzamos en el Camino, Necesario es Practicar la Introspección

Cuando decidimos seguir al Señor y avanzar en el propósito por el cual Él nos ha llamado, es necesario comenzar a practicar la autoevaluación como estilo de vida,

 

Cuando decidimos seguir al Señor y avanzar en el propósito por el cual Él nos ha llamado, es necesario comenzar a practicar la autoevaluación como estilo de vida, ya que las áreas de las cuales no tomamos conciencia que tenemos que mejorar o erradicar se convierten en las causantes del retraso en nuestro avance. Si disfrazamos las áreas que necesitamos tratar, lo que estaremos haciendo es postergar el proceso de tallado y agregar días, meses, y hasta años a nuestro momento de recibir la bendición.

 

UNA MIRADA HACIA ADENTRO

Qué fácil es mirar hacia afuera para juzgar, condenar y etiquetar a otros; sin embargo, no es esa la dirección en la que necesitamos mirar. Para avanzar en el camino que el Señor nos ha colocado debemos hacer introspección; éste es un ejercicio permanente y consecutivo que nos lleva a observar hacia adentro de nosotros mismos con la finalidad de reflexionar y accionar sobre todo aquello que Él nos revele que está fuera de sus diseños. La introspección nos permite hacer conciencia de nuestro proceder, manera de pensar, estados de ánimo, motivaciones y raíces que nos llevan a hacer las cosas.

Santiago 1:19-25 “Mis amados hermanos, quiero que entiendan lo siguiente: todos ustedes deben ser rápidos para escuchar, lentos para hablar y lentos para enojarse. El enojo humano no produce la rectitud que Dios desea. Así que quiten de su vida todo lo malo y lo sucio, y acepten con humildad la palabra que Dios les ha sembrado en el corazón, porque tiene el poder para salvar su alma. No solo escuchen la palabra de Dios; tienen que ponerla en práctica. De lo contrario, solamente se engañan a sí mismos. Pues, si escuchas la palabra pero no la obedeces, sería como ver tu cara en un espejo; te ves a ti mismo, luego te alejas y te olvidas cómo eres. Pero si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia”.

En este tiempo el Señor nos llama a circuncidar nuestro corazón, quitando de nosotros todo lo malo y sucio. Este proceso no es agradable, por el contrario, es doloroso e incómodo pero nos ayudará a quitar todo peso que asedia nuestro espíritu y corazón para correr más ligero cada día. Si aceptamos con humildad la Palabra de Dios y la obedecemos, ésta salvará nuestra alma (que es el asiento de nuestras emociones); pues el Espíritu Santo podrá poner orden en ella para hablarnos, establecer las conductas adecuadas que nos permitirán  avanzar y entonces poder recibir la herencia que tiene para entregarnos.

 

DIOS BUSCA NUESTRA TRANSFIGURACIÓN

Con la introspección, Dios busca llevarnos a nuestro estado original para que se manifieste en nosotros lo que Él creó desde la eternidad, esa potencialidad al cien por ciento que teníamos según Su diseño, antes de la caída del hombre.

Mateo 17:1-2“Seis días después, Jesús tomó a Pedro, a Jacobo y a Juan su hermano, y los llevó  aparte a un monte alto; y se transfiguró delante de ellos, y resplandeció su rostro como el sol, y sus vestidos se hicieron blancos como la luz”. Yeshua no llamó a todos sus discípulos para presenciar el momento de su transfiguración porque Él sólo muestra su sobrenaturalidad a aquellos que ya tienen su corazón inclinado a la transparencia. No puede haber manifestación de Su Gloria si no hay una transformación en nuestra vida que nos lleve a ser transparentes con todos. Cuando queremos ir en pos de nuestra bendición sin hacer introspección, el Señor nos frena y nuestra carne no nos deja avanzar debido al orgullo, prepotencia, soberbia, falta de perdón y demás áreas que no han sido tratadas o erradicadas; pero cuando confesamos nuestras faltas y ponemos en práctica su Palabra llega la transparencia, entonces el Señor nos guiará por el mejor sendero, nos aconsejará y velará por nosotros. Hay incontables bendiciones que Él tiene para darnos, pero hasta que no sigamos Sus instrucciones no podremos recibirlas.

 

Si disfrazamos las áreas que necesitamos tratar, lo que estaremos haciendo es retrasar el proceso de tallado y agregar días, meses, y hasta años a nuestro momento de recibir la bendición.

Debemos tomar conciencia, no sólo de cómo estamos actuando, sino más importante aún de las razones o motivaciones por las cuales hacemos las cosas; eso es lo que Dios realmente ve.

Para el Señor una persona recta es aquella que manifiesta los frutos el Espíritu Santo; es decir, mansedumbre, templanza, dominio propio, paciencia, benignidad, bondad, amor, tolerancia y paz; la carencia de los mismos  sólo denota el nivel de inmadurez espiritual.

Él sólo muestra su sobrenaturalidad a aquellos que ya tienen su corazón inclinado a la transparencia, integridad, y rectitud ante su Palabra.

No puede haber manifestación de Su Gloria si no hay una transformaciónen nuestra vida que nos lleve a ser transparentes con todos.

+ Predicas

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